En defensa de una buena magdalena
No hace mucho fui a merendar a La Duquesita de Oriol Balaguer, en Madrid. Entre otras cosas pedí una magdalena, y no exagero si digo que no he probado una magdalena más rica en mi vida. Y es que la magdalena tiene algo curioso. Es, en apariencia, uno de los dulces más humildes que existen:…
